Represión con heridos sobre una comunidad wichi en Formosa

(Foto tomada de Página 12)

Apenas iniciado el año, cuando todavía no se habían silenciado los ruidos de los fuegos artificiales, sonaron los primeros disparos sobre un barrio de las afueras de la capital formoseña habitado por comunidades wichi. La represión policial se desató en la tarde del primero de enero y pasada la medianoche ya contaba con dos menores heridos de bala de goma.

Doce días después de haber reprimido y herido con balas de plomo a dos jóvenes wichi del Barrio Cincuenta Viviendas, en Ingeniero Juárez, al noroeste de Formosa, la Policía provincial disparó munición de goma e hirió en el rostro y el cuerpo a tres menores de esa misma comunidad. El hecho ocurrió anoche cuando miembros de esa fuerza de seguridad, que desde hace meses rodea distintos accesos a ese barrio, comenzaron a “hostigar” a los jóvenes e intentaron detener a una decena de ellos, que se resistieron.

Uno de los heridos fue Facundo A., de 13 años, quien en medio de la represión recibió disparos de goma en la cara, el hombro y el pecho. Fue socorrido por su hermano, que lo trasladó al hospital de Ingeniero Juárez, mientras la avanzada policial continuaba contra hombres y mujeres. “No pudieron entrar al barrio porque los vecinos no dejamos que persigan a los chicos”, contó a Página/12 Ana María Agüero, integrantes de esa comunidad y tía de los heridos en la represión de la semana ante pasada.

Según los testigos consultados por este diario, lo de anoche fue fruto del “hostigamiento de la policía” en ese barrio, donde existe una disputa territorial desde hace diez años, cuando la comunidad concretó una toma en un sector comunitario que antes era administrado por el Instituto de Comunidades Aborígenes de Formosa, ante la decisión del gobierno provincial de estatizar esas tierras. Luego, la administración de Gildo Insfrán cedió arbitrariamente esa superficie a la Municipalidad de Juárez, para que construya allí viviendas para policías.

Desde entonces, el Barrio Cincuenta Viviendas vive en un virtual estado de sitio, con operativos que no permiten que los vecinos se asomen a sus viviendas. Quienes lo hacen son hostigados y apresados por las fuerzas de seguridad provincial.

“Anoche había un grupo de chicos en la vereda y los policías les empezaron a gritar ‘indio sucio’, ‘mataco’. Y los provocaban diciéndoles ‘vení, hijo de puta’. Hasta que uno de los chicos les tiró una piedra y ahí empezaron a disparar”, relató Lorena, otra de las testigos que prefirió reservar su apellido por temor a represalias. Ana María Agüero coincidió con esa versión: “Nos decían ‘indios sucios’ y después empezaron a tirar, tirar y tirar”.

Lorena contó que “los vecinos salieron a defender a los chicos y llegaron más policías”. En la multitud que se acercó hasta el lugar de la represión hubo varios niños, que también fueron baleados. “Y no solo a los chicos, sino también a las mujeres. Les apuntaban y tiraban, nomás”, añadió la mujer.

Durante las últimas semanas, las presiones contra los integrantes de la comunidad wichison continuas. De hecho, uno de los referentes en la lucha por los derechos de los suyos, Agustín Santillán, estuvo preso durante cinco meses del año pasado por denunciar la situación de distintas comunidades en Ingeniero Juárez.

El antecedente inmediato a la violencia en Cincuenta Viviendas de anoche data del 20 de diciembre pasado, cuando la policía reprimió a un grupo de integrantes de la comunidad en la plaza Juan Domingo Perón, ubicado frente al barrio. Allí, Oscar y Denis Agüero, de 19 años y 16 años, respectivamente, fueron heridos con las balas de plomo. Otros dos jóvenes quedaron heridos con balas de gomas. Tres más, en tanto, fueron detenidos y permanecieron en esa condición durante dos días. El resto de los vecinos se resiste a ser apresados y desalojados.

Desde su Facebook, Mariana Mercedes Cottone aporta una aclaración importante para entender la cuestión wichi y el gobierno de Formosa. “El barrio Cincuenta Viviendas tiene un problema territorial hace diez años. Es una porción de tierra comunitaria donde funcionaba el ICA, Instituto de Comunidades Aborígenes de Formosa. Hace diez años, a partir de un acuerdo con el estado provincial y el local, se decide mover las oficinas de este organismo a Formosa capital y se entrega arbitraria e irregularmente la tierra de los indígenas a la municipalidad para que hagan viviendas para policías. Los indígenas wichi organizan una toma, y desde entonces el estado formoseño ha trazado un estado de sitio sobre la gente que vive legítimamente allí. Los wichi plantean que siempre han intentado el diálogo y que han ofrecido al gobierno que dejaban sus tierras a cambio de otras, o de que les diesen viviendas en otro lugar. La política del gobierno siempre ha sido la de criminalizar a los referentes y jóvenes wichi, armandoles causas. Hay, además, dirigentes desaparecidos_o prófugos como les dicen_ desde hace diez años. Este primero de enero va quedando cada vez más claro que niños de 12, 13 y 16 años no pueden ser el enemigo de Insfran”, sostiene Cottone.

Un comienzo de año lamentable para todos.

(Tomado de Página 12 y Facebook)

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