Nuevo juicio oral por los casos Julien-Grisonas y Gerardo Gatti

Roger Julien y Victoria Grisonas
Roger Julien y Victoria Grisonas

Los ex policías federales argentinos Rolando Nerone, Oscar Gutiérrez y José Ferrer y el ex agente de inteligencia César Alejandro Enciso, son los cuatro imputados en el juicio oral conocido como Automotores Orletti III y IV cuya instancia oral se inició el martes 4 y se prolongará probablemente hasta febrero próximo. Los cuatro están acusados por delitos cometidos en 1976 en el marco del centro clandestino de detención que fuera nido del Plan Cóndor, pactado entre las dictaduras militares sudamericanas para exterminar opositores políticos en la región.

Nerone y Gutiérrez están acusados del asesinato del uruguayo Mario Roger Julien y de la privación ilegal de la libertad de su esposa Victoria Lucía Grisonas, cuando fue atacada su vivienda sobre la calle Mitre, de la localidad de San Martín el domingo 26 de setiembre de 1976, en un operativo conjunto entre fuerzas argentinas y uruguayas. Ferrer debe responder por el asesinato de Estela Moya de Gayá y la privación ilegal de la libertad de Gustavo Gayá y María del Carmen Pérez. Enciso, yerno del jefe de la SIDE en 1976, el general Otto Paladino, fue detenido en Brasil en 2013 y por un acuerdo con la justicia brasileña, sólo puede ser juzgado por privación ilegal de la libertad en los casos de los uruguayos Gerardo Gatti Antuña, Julio César Rodríguez Rodríguez y las argentinas Manuela Santucho, hermana del líder del ERP, Mario Roberto Santucho, y Cristina Silvia Navaja.

A cargo del juicio está el Tribunal Oral Uno, integrado por jueces que participaron de los juicios por el Plan Cóndor, cuya sentencia fue ventilada en mayo pasado, y el primero tramo de Automotores Orletti en abril de 2011. La familiaridad con las causas conexas es importante en estos casos porque evita chicanas por desconocimiento del tema en plena sesión. También como en el Cóndor, el fiscal del juicio será Pablo Ouviña.  Las jornadas del juicio se llevarán a cabo los lunes y viernes y están convocados sesenta testigos a sala.

El GT5 y los extranjeros

Será la segunda ocasión –el juicio Cóndor fue la primera- en que la existencia del Grupo de Tareas 5 (GT5) cobrará existencia jurídica en la sala de un tribunal y quizá puedan abrirse nuevas hendijas sobre la coordinación represiva en Sudamérica. El GT5 se dedicó a investigar, clasificar y operar sobre los extranjeros que ingresaban a la Argentina a partir de 1974, según la puntillosa instrucción realizada por el juez federal Daniel Rafecas, a partir precisamente del primer tramo de la causa Orletti y en especial en el caso del secuestro y asesinato del matrimonio Julien Grisonas en setiembre de 1976. Los ex policías Nerone y Gutiérrez y la documentación que los involucra en el caso, dejaron en claro la existencia de un grupo de la Policía Federal (PF) dependiente directamente de la SIDE para operar sobre los extranjeros. Se trató de un sector del Departamento de Asuntos Extranjeros de la PF dividido en tareas de identificación ideológica y por regiones del mundo. Así existía en área América del Sur, Africa, Asia, Europa Oriental y estaban especializados en grupos políticos como Tupamaros, ELN boliviano o MIR chileno, entre otros.

En su declaración Gutiérrez admitió que todos operaban y analizaban información y lo hacían “poniendo la cara” y no clandestinamente. “Nosotros teníamos una vida pública, por ejemplo, Rodolfo Walsh venía a (Departamento de Asuntos) Extranjeros a hablar con el Inspector a pedir por detenidos, también a sus familiares, nosotros siempre lo atendíamos, nosotros poníamos la cara, no nos ocultaban, luego nos citaron culpándonos de haberlo detenido a él, era una locura” admitió Gutiérrez. El ex policía admitió haber participado en operativos para la detención de Tupamaros y que en el caso de los Julien Grisonas, sabía que se trataba de gente vinculada a la OPR 33 Orientales y ROE, dato fundamental al tener en cuenta que él mismo admite un intercambio fluido y habitual, casi cotidiano con personal de la SIDE. El testimonio de un sobreviviente de Orletti trasladado a Montevideo en el primer vuelo, indica que uno de los militares uruguayos le confirmó que había dos policías federales integrantes de la banda de Aníbal Gordon, el líder de Orletti.

El caso de Enciso, inicialmente un agente inorgánico de la SIDE ligado a grupos paramilitares en la década de 1970, fue incorporado a la SIDE por su suegro Otto Paladino y participó, según numerosos testimonios, de secuestros en operativos que terminaron con sus víctimas en Orletti. Según la instrucción del juez federal Daniel Rafecas, a Gerardo Gatti lo secuestró personal de la Policía Federal y fue la patota de Anibal Gordon la que llegó a un acuerdo para trasladarlo a Orletti, lo cual habla de la coordinación represiva entre fuerzas policiales y de la vieja SIDE. La lista de nombres de personal policial federal involucrado en el GT 5, en poder del Tribunal Oral incluye a varios fallecidos, nombrados en su testimonio por Gutiérrez, pero también a varios cuya suerte es desconocida. Quizá se abran nuevas instancias para continuar la investigación de coordinación represiva en el Cono Sur.

(por Fabián Kovacic)

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