¿Quien le teme a Hebe de Bonafini? / VIDEO

(Foto: debate.com.mx)
(Foto: debate.com.mx)

Los medios del mundo reflejaron el intento de detención de la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Las repercusiones fueron múltiples. Una dirigente histórica del muy diverso movimiento de Derechos Humanos de Argentina, a punto de ser detenida por un juez de la democracia. Insólito. Impactante para la lógica visual de los medios de comunicación y un triunfo con sabor a venganza para el Gobierno de Mauricio Macri que presiona a los jueces para obtener fallos que “acompañen y garanticen la gobernabilidad”. La foto tiene más rédito que la causa judicial.

Sueños Compartidos fue un proyecto donde una organización de Derechos Humanos se asoció al Estado y ese hecho ya implicó un riesgo. Los hijos adoptivos de Hebe de Bonafini, Sergio y Pablo Schoklender, se encolumnaron detrás de la Madre y en tiempos K hicieron un desbarajuste con Sueños Compartidos, invocando al Che Guevara, a la militancia de los años setenta y a la revolución social. Es grave porque defraudaron al Estado con millones y a la sociedad con mentiras.

Bonafini es una mujer dura, casi dogmática, y sus respuestas al poder siempre fueron contundentes: sacó a escobazos de la sede de la fundación a los inspectores de la vieja DGI en tiempos de Fernando de la Rúa y ahora se negó a presentarse ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi en la causa Sueños Compartidos, por la construcción de viviendas populares con fondos públicos.

Detener a Hebe sería un golazo para el Gobierno que vé como lentamente las principales figuras de la década pasada terminan desfilando por los tribunales cuando no directamente detenidos. La dirigente Milagro Sala, el financista Lázaro Báez, los ex funcionarios Ricardo Jaime y José López, no sólo pueden dar fe de esa situación incoada al calor del poder fáctico y ejecutada por los jueces pertinentes. A la colección de fotos de Jaime, López, Sala y Báez, le faltan tres figuras centrales: Cristina Fernández, Julio De Vido y Hebe de Bonafini. Más allá de las razones que asisten al procedimiento judicial, el macrismo goza con esas fotos de personajes enchalecados a merced de fornidos hombres de la policía conduciéndolos a Tribunales.

El macrismo no le teme a Hebe de Bonafini pero disfrutaría al por mayor por verla presa por lo simbólico del acto en sí mismo. Sería también derrotar a una parte de la sociedad, a un pasado de lucha y a un futuro cuestionador.

El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi lo sabe y procede en consecuencia. Por eso el abogado de Hebe de Bonafini, Eduardo Barcesat consideró “prudente” que Martínez de Giorgi termine con “todas las indagatorias y después decidir si es necesario que declare” en la causa Sueños Compartidos, dado que “las Madres fueron las que impulsaron la causa”.
“Si el juez quisiera empezar a enderezar este entuerto tendría que terminar las indagatorias y recién después decidir si hay algo por lo cual tenga que llamarla, y si lo hace, que lo haga como testigo y no como imputada”, evaluó Barcesat en declaraciones a radio Splendid.

En ese marco, el representante legal admitió que Martínez de Giorgi “tiene la potestad de hacerla detener” por no haberse presentado a declarar el jueves en los tribunales de Comodoro Py, pero que frente a esa medida “hay un pueblo movilizado en defensa de un símbolo de la lucha contra la dictadura de quien no se conoce ninguna causa de corrupción en la que esté involucrada”.
“Las Madres fueron las que impulsaron la causa, se presentaron como querellantes”, recordó Barcesat al poner en duda si De Giorgi “es presionable o timorato, porque parece que quería decir: ‘cito de los dos lados, así parece que soy un juez equilibrado'”.
La causa judicial por el supuesto desvío de fondos públicos para la construcción de viviendas dentro del programa Sueños Compartidos fue iniciada en 2010 en el juzgado de Norberto Oyarbide, quien dictó el procesamiento de los entonces apoderados la organización, los hermanos Sergio y Pablo Shocklender, y otros imputados.
En marzo de 2013, se decretó la nulidad de los llamados a indagatoria de todos los imputados y se apartó a Oyarbide de la misma, quedando en manos de Martínez de Giorgi.
El 15 de junio de 2016 el magistrado citó a indagatoria a Bonafini para el 7 de julio, fecha en que no se presentó a declarar, y ante la segunda negativa a presentarse el jueves, el magistrado ordenó su detención, que no pudo concretarse por la inmediata reacción de miles de personas.

(Fuente: agencia Telam – por Fabián Kovacic)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s