Panamá Papers. Macri, Carrió y la conexión uruguaya

Mauricio Macri y un gesto emblemático
Mauricio Macri y un gesto emblemático

Seis empresas fantasmas del grupo familiar del presidente argentino fueron reveladas por los Panamá Papers, el nuevo escándalo de corrupción global que estalló en la cara de gobernantes y famosos de todo el planeta. La matriz de la operatoria recuerda las denuncias de la Comisión Carrió en 2001 sobre lavado de dinero y amenaza la tranquilidad de tiendas oficialistas y opositoras K.

Dos periodistas alemanes recibieron hace un año un anónimo con información sobre cuentas secretas de personalidades públicas mundiales en Panamá, gestionadas desde el estudio de abogados Mossack Fonseca, la socializaron con el Consorcio Internacional de la Periodistas de Investigación (ICIJ) y el domingo 3 de abril un centenar de diarios en todo el mundo hizo estallar el escándalo. Un año de investigación discreta y el análisis de 11.500 documentos, permitió a los 370 periodistas del ICIJ hilvanar un trabajo similar al de Julián Assange y sus wikileaks. Pero esta vez se trata de formas sofisticadas de ganar dinero por métodos poco claros a través de sociedades off shore instaladas en la paradisíaca Panamá.

El presidente argentino Mauricio Macri es uno de los mandatarios mundiales incluido en los Panamá Papers, y lo acompañan en la lista el ya renunciado premier  de Islandia, Sigmundur  Gunnlaugsson; el mandatario ruso Vladimir Putin, Pilar la hermana del ex monarca español Juan Carlos; los futbolistas argentinos Leonel Messi, Leandro Ulloa y Gabriel Heinze, el chileno Ivan Zamorano y el dirigente uruguayo Pedro Damiani, un histórico del Club Peñarol, que funge en la Comisión de Etica de la FIFA; el cineasta español Pedro Almodóvar y una tanda importante de jeques árabes. La líder del Frente Nacional de Francia, Marien Le Pen, el padre del primer ministro británico David Cameron y familiares cercanos del primer ministro chino, Xi Jinping, funcionarios del entorno de Hugo Chávez y hasta un ex secretario de Néstor Kirchner, aparecen con su entorno más próximo entre los clientes de Mossack Fonseca, hasta el momento. Pero las revelaciones no dejan de ganar las portadas de los diarios en la última semana día tras día.

A Mauricio Macri ya le aparecieron desde la tarde del domingo –cuando la noticia ganó los portales de internet- tantas empresas como defensores de su buen nombre dentro del gobierno argentino. La mayoría de las empresas fueron constituidas cuando Mauricio ya era alcalde de Buenos Aires. Fleg Trading Ltd resultó la primera empresa en la que Mauricio figuraba como director, junto a su padre Franco Macri y su hermano Gianfranco. La empresa fue inscripta por el estudio Mossack Fonseca en ciudad de Panamá, pero constituída por el contador uruguayo Santiago Lussich Torrendell en su estudio de la calle Misiones en Montevideo, en 1998, años del auge de lavado de dinero argentino via sociedades fantasmas uruguayas. Fleg Trading, asegura Macri, funcionó hasta 2008 pero en los registros oficiales panameños figura como activa. En ese año Mauricio ya era alcalde porteño y no había declarado esa empresa entre sus actividades patrimoniales.

Con el correr de los días fueron reveladas otras seis empresas opacas, como también se llama a las off shore, integradas por la familia Macri.  Kagemusha, Inmobiliaria de Negocios, Le Mare A18, Joy B28, Serenity C44 y Yoo H45 son las empresas familiares de Macri radicadas en Panamá, Bahamas y Estados Unidos pero constituídas y registradas en Panamá. Desde el Gobierno inmediatamente respondieron que no es delito figurar en una off shore y hasta la titular de la Oficina Anticorrupción, la ultra macrista Laura Alonso se sumó a la defensa de su jefe, lo que la valió un denuncia penal y hasta críticas desde el propio macrismo teniendo en cuenta el rol institucional que ocupa.

Pero todos los ojos estaban puestos sobre Elisa Carrió, la diputada nacional presidente de la comisión parlamentaria sobre lavado de dinero que en el año 2000 hizo saltar la vinculación entre los círculos financiero menemistas y el narcotráfico al punto que terminó declarando ante una comisión del Senado norteamericano. Sus conductas imprevisibles la hacen una figura de temer dentro de la alianza de gobierno: ya tuvo tantas críticas a los despidos y al encubrimiento de algunos amigos de Macri como loas a las primeras medidas de gobierno.

Carrió ventiló las explicaciones que le habría hecho llegar Macri sobre esas sociedades en Panamá, asumió su defensa pero no la de su padre Franco Macri y el resto de la familia. “Bastante que me hice cargo de Mauricio”, soltó inquietante. Pero arremetió sobre el entorno presidencial que tiene media docena de funcionarios involucrados en los Panamá Papers. Néstor Grindetti, intendente de Lanús y ex ministro de Economía porteño durante la gestión de Mauricio en la capital argentina figura como titular de la empresa Panamá Mercier International. “Siempre sospeché que era un corrupto”, sentenció Carrió. Apuntó también contra el presidente del club Boca Juniors, Daniel Angelici, quien ante la evidencia de macristas incrustados en los informes panameños, admitió haber comprado en 2015 Corbalan Service una empresa radicada en Panamá. El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, figura como presidente de la empresa Kalushy constituida en 1992, pero asegura que dejó de operarla en 1995 cuando regresó de Venezuela donde residía como funcionario de la Universidad B´nai B´rith. La Veneziana Corp es la empresa constituida en 2009 que figura a nombre del actual jefe de los espías argentinos, Gustavo Arribas ex representante de futbolistas profesionales. Tiene domicilio en el Bronx de Nueva York y sigue activa según los registros públicos panameños. Darío Lopérfido, ministro de Cultura porteño y quien desacreditó la cifra de desaparecidos durante la última dictadura militar, sigue figurando como vicepresidente de Supernova, la empresa de Antonio de la Rúa desde sus días de amor con al cantante Shakira. El intendente de Vicente López, primo del Presidente y titular del Grupo Bapro –administrador del Banco Provincia, el más antiguo del país-  Jorge Macri, tiene también participación en las empresas off shore Latium Investment Inc  y Artecity N204, en las que figura como secretario y manager. Nicolás Caputo, amigo intimo de Mauricio Macri y su empresario preferido tiene activa desde 2014 la empresa off shore MB 2014 con domicilio en Florida, Estados Unidos, pero registrada en Panamá.

Como se ve el actual oficialismo tiene la arraigada costumbre de crear empresas off shore, lo que no es un delito en sí mismo, pero enciende las alarmas en tiempo de globalización financiera. El desplazado titular de la Inspección General de Justicia (IGJ) Ricardo Nissen advirtió en base a su experiencia que “nadie que quiera hacer negocios lícitos va a recurrir a una sociedad off shore. Eso se hace cuando hay intenciones de ocultar su nombre, su patrimonio y los datos de la sociedad”. Nissen es docente de la Universidad de Buenos Aires y especialista de Derecho Comercial y dictó cursos y seminarios sobre empresas off shore y paraísos fiscales en Argentina y América Latina.

En abril de 2001, la Comisión Especial Investigadora sobre hechos ilícitos vinculados con el Lavado de Dinero, constituida por diputados nacionales entre los que figuraban Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli, estaba presidida por Elisa Carrió. Elaboró un informe final donde Panamá figuraba junto a las islas Bahamas, las Vírgenes, Sacheylles y entre lo que se llamaban “paraísos  fiscales”. La comisión detectó una ruta de constitución de empresas de propietarios argentinos creadas por estudios uruguayos y afincadas en registros oficiales de Panamá. El ejemplo de esa operatoria eran las instituciones bancarias y financieras del Grupo Moneta, uno de los denunciados por Carrió. “Toda la matriz denunciada en ese informe se mantiene y se ha sofisticado con la evolución de las comunicaciones digitales”, aseguró a BRECHA uno de los especialistas que trabajaron en la comisión codo a codo con Carrió, “lo que no implica que los nombres de los involucrados en actos ilícitos sean los mismos”, aclaró.

En ese sentido, mientras los Panamá Papers sorprenden a los argentinos, en la tarde del martes 5, fue detenido en un espectacular operativo televisado, el empresario Lázaro Báez, sindicado como el tesorero del kirchnerismo y su operador financiero. El juez federal Sebastián Casanello decidió investigarlo teniendo en cuenta los informes periodísticos que ubicaban a Báez como el testaferro K con empresas off shore en Panamá. La matriz no sólo es la misma de 2001 sino que no reconoce banderías partidarias. Ahora, kirchneristas y macristas mira con angustia las revelaciones de los Panamá Papers.

(Por Fabian Kovacic)

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